viernes, 27 de mayo de 2011


SOBRE RESACAS, MAREAS Y TSUNAMIS
RESULTADOS ELECCIONES LOCALES (CARBALLO)

UN VIACRUCIS DE SANTIAGO PAZOS


Primera Estación
Derrotas: La primera derrota política personal que recuerdo se produjo en las primeras elecciones generales de la democracia. El Partido Socialista Popular (PSP) se quedó a las puertas de conseguir un diputado en Coruña. El peso de la historia del PSOE pudo más que nuestra lucha y nuestro trabajo. Hasta en Carballo, donde ellos no tenían ninguna presencia, sacaron más votos que nosotros que éramos numerosos y contábamos con una representación destacada en la candidatura. Fue la primera vez que escuché que los pueblos tienen lo que se merecen, que son injustos y que no entienden los mensajes.  

Segunda Estación
Resacas: Durante la resaca, esa cuesta vertiginosa por la que a veces nos despeñamos, antes de hacer autocrítica por haber bebido en demasía, culpamos al tabernero, a la mala calidad de sus licores y al amigo que traga como un pantano. El político que pierde unas elecciones suele cometer ese mismo error. La culpa siempre la tiene el pueblo, o las malas artes de los contrincantes. Y la autocrítica, por lo general, no llega nunca. En las noches electorales se nos muestran como víctimas de la incomprensión y claman contra la injusticia por no ser los elegidos.

 Tercera Estación
Errores: Suelen cometerse en el cálculo de las posibilidades que uno tiene. Le pasó el núcleo duro del PSOE de Carballo. Creyeron que nada ajeno a su trabajo iba a influir en el resultado y se equivocaron. Por eso la decepción fue mucho mayor. Y se equivocaron también al sembrar desconfianza sobre la continuidad del pacto bipartito. No era necesario retar a la parroquia, contenta con el gobierno en su conjunto (la mayoría del electorado), a que si no repartían convenientemente el premio, el pacto no podría revalidarse. El problema de fondo era otro, lo desveló José Antonio Viña en su mejor discurso, el de Cances, cuando dijo que aunque no le habían visto mucho por allí, él había estado detrás de todo lo que el gobierno había hecho. Se olvidó de que lo que no se ve y no se toca, no existe. Por decirlo de otro modo, la vampirización del BNG sobre el PSOE había sido consentida por activa, o por pasiva.

Cuarta Estación
Órdagos: Para lo incomprensible no existen razonamientos, no se necesitan. Don Manuel Andrade Cristóbal quiso prometerlo todo y la gente sabe que todo es imposible. Aún así, debiera quejarse menos, sus incondicionales siguen siendo un cuarto de legión. El problema de Don Manuel es el síndrome del pensionista, siente pánico cuando le hablan del retiro, aunque sea bien pagado. Y en cierto modo tiene razón, tiene capacidad y experiencia suficientes como para perder los días jugando al tute con los amigos de su generación. Lo digo en serio, estoy en contra del retiro obligatorio. Por eso ahora se ofrece para cualquier pacto, necesita sentirse útil ante su pueblo. Pero claro, lo del pleno empleo era excesivo, incluso para él.  

Quinta Estación
Mareas: En Carballo hubo dos. Evencio Ferrero y el BNG confirman su liderazgo y crecen. Y Alberto Sueiro y el PP dan un paso muy importante aumentando en dos sus concejales. Aún así, los dos se sienten un poco decepcionados. El BNG porque, al no conseguir la mayoría absoluta, si la novia socialista insiste en el empeño de no casarse, tendrá que hacer malabarismos para sacar muchas de sus propuestas adelante. Y el PP porque aspiraba a conseguir los nueve concejales que sacó Manuel Varela en 2003 y porque la marea no fue tan viva como en Santiago, Coruña o Ferrol.

Sexta Estación
Sinergias: Aunque peque de ingenuo, como ciudadano carballés aspiro a que entre todos encuentren los puntos de coincidencia que favorezcan el desarrollo de mi pueblo. Partimos desde una buena posición para encarar el futuro con cierta esperanza si los intereses partidistas, los celos y los protagonismos, no actúan como muros de contención. El alcalde Evencio Ferrero, como viene haciendo en los últimos tiempos, debe extremar la moderación y la lealtad entre instituciones y ser generoso con la oposición, compartiendo los laureles, si ésta se muestra colaboradora.  Y el PP debe hacer una oposición crítica y constructiva, ejerciendo un serio control del gobierno que no impida alcanzar acuerdos en temas capitales. Además, su líder Alberto Sueiro, como diputado y miembro destacado del partido que gobierna la Xunta, y que gobernará la Diputación, puede y debe desempeñar un papel clave.

Séptima Estación
Pactos: Creo que José Antonio Viña y el PSOE harían bien aceptando el ofrecimiento de pacto del BNG. Culpar al socio y al pueblo de su derrota no tiene ningún recorrido. Lo que tienen que cambiar es su estrategia informativa y de proyección pública. Y deben además plantearse fórmulas que permitan abrir el partido al conjunto de la ciudadanía carballesa para crecer y tener más presencia. Si no pactan  tendrán que explicar y justificar muy bien cada voto, en contra o a favor del gobierno, porque corren el riesgo de quedar totalmente desdibujados, entre BNG y PP, ante su electorado. Y en cuanto a TEGA, supongo que, por lo que dice, Don Manuel Andrade está dispuesto a ejercer de delegado para lo que la corporación le necesite.   

Octava Estación
Tsunamis: En general, las encuestas que predecían una marea de votos para el PP acertaron. Y en algunos casos la marea se convirtió en un tsunami. Su estrategia de convertir las elecciones municipales en las primarias de las generales fue un acierto para ellos. Esperemos que no se mueran de éxito antes de que Zapatero las convoque. Si pretenden ganarlas sólo con los errores del contrario es posible que se equivoquen y si nos enseñan su programa contra el paro quizás sea peor. Bueno, supongo que Rajoy, teniendo en cuenta los buenos resultados que le reporta permanecer calladito en la mitad de la escalera, optará como acostumbra por no hacer nada.

Novena Estación
Corrupción: Es la noticia más desagradable de los resultados electorales. No conozco el nombre de ningún corrupto, presunto o culpable, al que el electorado castigase. Algunos bajaron unas décimas inapreciables y la mayoría salieron reforzados. La lentitud de la justicia es en parte culpable y la sociedad, impermeable ante dicha lacra, también. Parece que damos por descontado que el saqueo de las arcas públicas, en un tanto por ciento determinado, es inevitable.
Décima Estación
Discurso: Dice Fermín Bouza que algunas de las causas de la derrota del PSOE fueron la falta de explicaciones claras sobre las razones de porqué se hizo lo que se hizo, y por no decirnos cuál era la amenaza real para los ciudadanos si no se tomaban las medidas que se tomaron. Estoy de acuerdo. El discurso de Zapatero era insostenible. Asegurar que él mantenía las riendas del poder, cuando todos teníamos la percepción contraria, incrementó la desconfianza. De ahí tanto descontento. La democracia raptada por los poderes económicos.

Undécima Estación
Influencias: Todos hacemos política. Empezando por los que se declaran apolíticos. La influencia de las consignas del 15-M en los resultados no fue importante, pero los grandes partidos se tentaron las vestiduras ante esa posibilidad. Lo considero una conquista. Mucha desafección se convirtió en compromiso, un síntoma que considero imprescindible para la democracia real y participativa que perseguimos alcanzar.

 Duodécima Estación
Transparencia: Es una palabra que pronunciada por la mayoría de los políticos suena hueca. Parecen alumnos aventajados de Maquiavelo que sólo entienden la política desde la conspiración y la intriga. El poder esconde tantas zonas oscuras que quizás por eso los hombres se matan por tenerlo. Una erótica perversa que corrompe todo lo que toca. Yo creo que otra forma de hacer política es posible. Conozco algunos que la practican o que por lo menos lo intentan.

 Decimotercera Estación
Utopía: Sobre todo desde la implantación del pensamiento único en el corpus ideológico de las llamadas democracias avanzadas, la utopía ha devenido en un concepto ilusorio, la panacea de los ilusos. Hoy ya nadie cree que se pueda cambiar el mundo. Sin embargo quedamos muchos, y seguimos sumando, que estamos convencidos que sí podemos mejorarlo. Seguimos quedándonos con Rousseau frente a Hobbes.

Decimocuarta Estación
Notas al margen: El PSOE está ante un gran dilema, revisar su proyecto ideológico y devolver la ilusión a los descontentos, o hacer una labor de aliño cambiando sólo la foto del candidato. Enfrentarse a sus problemas en clave de futuro o alicatar el presente con azulejos reciclados. Ya veremos.











2 comentarios:

Xosé María Arán Rodríguez dijo...

SECUNDO LOS COMENTARIOS Y ME REAFIRMO EN LA DECIMOTERCERA ESTACION: "UTOPIA", ES LO QUE NOS QUEDA, MUESTRAS HAY QUE SI SE PUEDEN CAMBIAR LAS COSAS Y SINO PREFIERO ACABAR COMO TOMAS MORO.
SALUDOS.

Equipo JAL dijo...

Eu pregúntome a donde foi parar a división de poderes de Montesquieu!