lunes, 21 de octubre de 2013

JUAN DIEGO BOTTO

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

LA OTREDAD
(A propósito de “Un trozo invisible de este mundo” 
de Producciones Cristina Rota y Teatro Español)

SANTIAGO PAZOS



La otredad, la condición de ser otro, de ponerte en la piel del otro, de los otros, de mirar sus mundos, que no son más que nuestro propio mundo, con sus propios ojos intentando comprender sin juzgar, a priori, su búsqueda, su odisea particular, su huida, en el mayor número de casos, hacia ninguna parte. La alteridad, la condición de ser otro, de ser el otro, de analizar sus circunstancias sin prejuicios, sin desconfianza, sin miedo a perder tu lugar porque ellos quieran, necesitan, encontrar el suyo.

Esa mirada, ese compromiso, esa lucha, están en “Un trozo invisible de este mundo” de Juan Diego Botto. Cinco monólogos redondos en los que todo lo que se dice es tronco, sustancia. Cinco vidas que, en otras circunstancias, podían haber sido otras muy distintas. Cinco historias, para algunos,  inevitables, y para otros muchos perceptibles de ser evitadas, de ser cambiadas. Cinco ejemplos/metáfora de otros muchos desafueros, de otras muchas injusticias que en el mundo se cometen en nombre de no se sabe qué divinidad, pero que quien las ejecuta es el propio hombre. Podían haber sido otras, alguien me sugería Guantánamo. Claro que si. Y la niña gitana que acaba de ser expulsada de Francia, o los subsaharianos hambrientos que esperan su oportunidad, a las puertas de Melilla, para escapar de los diversos infiernos de donde proceden. Y tantos, tantos otros casos.

El sótano de un aeropuerto, un lugar despersonalizado con una cinta transportadora de maletas, no sé si perdidas, que se van apilando sobre el escenario, aparentes por fuera y vacías de todo contenido por dentro, conforma una escenografía que evidencia la idea de tránsito, de viaje, de huida, de exilio, de odisea, también interior, en definitiva, que el autor nos quiere transmitir. Adecuada elección que se ve fortalecida por una iluminación tenebrosa, rota, en algunas escenas, de forma un poco aleatoria para mi gusto.

Bajo la dirección, muy ajustada, de Sergio Peris- Mencheta, que sorprende por lo bien medido de los tiempos y el ritmo, ahí está Juan Diego Botto, actor, actor, además de autor del texto. Actor de múltiples registros, ágil y convincente, directo.  Despiadado en “Arquímedes”, perfecto en “El locutorio”, introspectivo y sensible en “Turquito”, y combativo en “El privilegio de ser perro”. No creo que se pueda pedir más. Y tampoco a Astrid Jones, perfectamente tierna o rabiosa en sus parlamentos, y profunda cuando canta en "Carta al hijo".

Bien, muy bien. Yo también, a sabiendas que nunca podré alcanzar el infinito, prefiero conseguir diez a quedarme con dos.

Salud  


  


domingo, 20 de octubre de 2013

RON LALÁ

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

LACÓN CON RON… LALÁ
(A propósito de “Siglo de oro, siglo de ahora (Folía)” de Ron Lalá)

SANTIAGO PAZOS



El rocambolesco título surge de una ocurrencia para hacer más atractivo el Café con los profesionales del teatro que nos visitan y que organiza el FIOT antes de las correspondientes representaciones. Como los espectadores que acuden a estos actos brillan por su escasez, los actores de Ron Lalá propusieron algunas alternativas al café, quizás unas copas o, como sugerí yo mismo para ocasiones como la de ayer, lacón con ron.

Puede parecer una boutade, pero esa deconstrucción culinaria, sacrílega, supongo, para los amantes del lacón con grelos, tiene mucho que ver con las intenciones últimas de “Siglo de oro, siglo de ahora”. Sacarle el polvo al teatro clásico, olvidar los prejuicios y las estrecheces culteranistas que suscita el verso, travestir de carcajadas algo que nos han vendido como sagrado e inmaculado y que en su época no era más que “foliada”, fiesta, mojiganga y chirigota. Único espacio en el que la crítica al poder y al poderoso era consentida. Recordemos que el bufón era el mayor crítico del reino y, durante la dictadura franquista, los humoristas cultivaban la teoría política más comprometida reclamando libertad, libertad, libertad, en sus viñetas.

La compañía Ron Lalá hace todo eso sin abandonar su estilo de siempre, el musical satírico. Con un ritmo trepidante, sin dar respiro al espectador, sueltan sus críticas certeras, de las que no se libra nada ni nadie. Con desenfado (toda la verdad es ilusión), y con cómica ironía, ponen la métrica y los formalismos clásicos al servicio de un discurso que desnuda la realidad más actual, las corruptelas, los abusos del poder, la crisis, la avaricia de los banqueros, la ceguera y la connivencia cómplice de la justicia, etc… etc… etc…



Son unos tipos simpáticos, fuera del escenario te ganan con el entusiasmo que ponen al explicar su trabajo, sus muchos meses de documentación sesuda y especializada. No todo es “folía”. Su heterodoxo estilo se ha convertido en marca registrada, son una empresa que no sólo produce carcajadas, Premio Max 2013 a la mejor empresa o producción privada de artes escénicas, y para lograrlo se necesita mucho compromiso y mucha seriedad. Como lo demuestran con “Siglo de oro, siglo de ahora”.

Tengo dicho en otras ocasiones, y lo mantengo, que este tipo de espectáculo, más allá de la calidad que tengan en su género, son más apropiados para otros espacios que para un festival de teatro como el FIOT, pero si con esta obra, bastante más completa que otras suyas que hemos visto en Carballo, el Festival de Teatro Clásico de Olmedo le ha abierto sus puertas, ¿quién soy yo para cerrarlas?

Salud
  


sábado, 19 de octubre de 2013

"HÁMSTER", de Triatreros

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

EL CAJÓN DE LAS SORPRESAS
(A propósito de “Hámster” de Triatreros)

SANTIAGO PAZOS


En 2010 se iniciaba, como una separata dentro de la programación general del FIOT, un ciclo con identidad propia al que llamaron OTNI (Objeto Teatral No Identificado) dedicado a espectáculos de corte experimental o alternativos, tanto en su concepción formal como en los espacios elegidos para ser representados. Un cajón que nos ha deparado grandes sorpresas como, por citar algunos ejemplos sobresalientes: “Los corderos” de Histrión, “That’s thr history of my life” de Macarena Recuerda Sheperd, o “Calla y come” de La cocina. Y en el que este año esperamos con gran expectación la representación de “Sé de un lugar” de Producciones Prisamata, obra de referencia que llega avalada por el beneplácito de toda la crítica especializada.


Y un cajón lleno de sorpresas, (madriguera, teatrillo, o colina desde la que poder otear el horizonte, entre otras cosas), es la inteligente solución escenográfica de Triatreros para representar, dentro del citado OTNI, “Hámster” del autor gallego Santiago Cortegoso. Un texto muy bien estructurado sobre la complejidad de las relaciones de pareja y las actitudes del individuo ante el mundo que lo rodea. Y cuya primera escena, la que marca la diferente, aunque complementaria, personalidad de los dos personajes, (Eu son… / Eu son…), me recuerda mucho el cuadro segundo de “El público” de García Lorca en el que la Figura de Pámpanos y la Figura de Cascabeles confrontan sus sentimientos (¿Si yo me convirtiera en…?  / Yo me convertiría en…).

Una comedia o un drama, creo que eso dependerá del tratamiento que sus intérpretes y el público quieran darle (nunca una tragicomedia), con diálogos ágiles, aparentemente sencillos en su estructura narrativa, pero bastante complejos conceptualmente, que obliga a los actores a matizar cuidadosamente cada frase y cada palabra para que el espectador no se pierda nada de la intencionalidad con la que están escritas.

La propuesta de Triatreros, bajo una dirección bastante bien medida de Fran Paredes, con una puesta en escena limpia y equilibrada, nos muestra una versión muy fresca, lo que favorece su conectividad y empatía con el público, aunque por otra parte, pienso, la infantiliza y le resta la mordacidad y fuerza que muchos diálogos tienen.


Sus dos actores, David Novas Y Alba Bermúdez, tienen buena formación, muy buenas intenciones y gran cantidad de ilusiones. Valores que, si bien no suplen su falta de madurez, sus dubitativos movimientos sobre las tablas o algunos titubeos al declamar, justifican su inclusión en el Programa OTNI. No podemos olvidar, además, que son profesionales en el inicio de su carrera artística, y que irán ganando peso y forma con el tiempo.

En el caso de Alba, ayer había otra justificación más que comprensible, era su debut ante un público, sus vecinos, el propio FIOT, del que ha sido parte desde niña. Todo un acontecimiento vital para ella. Y tengo que señalar que apunta buenas maneras, y mucha seriedad, en estos inicios de una profesión tan gratificante como dificultosa. Desde aquí le deseamos muchos éxitos en el futuro.

Salud

Fotografías facilitadas por el Profesor José María de la Viña. (Gracias)






lunes, 14 de octubre de 2013

DIEGO ANIDO

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

“SER ALGUIEN ES UN CRISTO DE COJONES”
(A propósito de “Symon Pédícrí” de Diego Anido Co.)

SANTIAGO PAZOS




Ayer, después de ver la representación de “Symon Pédícrí”, me hubiese gustado quedarme, (ocupaciones de causa mayor me lo impidieron), al coloquio que se celebró con Diego Anido porque, para su mejor comprensión, la complejidad, tanto temática como escénica, de la obra requería contrastar algunas reflexiones con su intérprete y autor. No es una obra en la que puedas limitarte a decir que te gustó, o no te gustó, sería caer en un reduccionismo imperdonable.

Como paliativo, y gracias a su carta de presentación facilitada por el FIOT, podemos descubrir algunas de sus intenciones: “Un factor muy importante en mi trabajo es la construcción de personajes poco cotidianos y la presentación de su estado de soledad. O mejor dicho su estado de convivencia consigo mismos”, o “… personajes que no renuncian a sus anhelos, no renuncian jamás a ridículos objetivos. En ese aspecto pueden parecer dementes. Dotados de un infantilismo peligroso”. Y también algunos aspectos de su método de trabajo: “juego con técnicas teatrales como manipulación de objetos, composición coreográfica, teatro musical, vídeo… y con el correcto equilibrio entre humor y oscuridad…”.

Bien, pues todo eso que él mismo dice puede verse en “Symon Pédícrí”, y puede resumirse en esa frase del texto que tomo prestada como título de mis comentarios “ser alguien es un cristo de cojones”. Así de claro.


Sin embargo, algo falla en la transmisión de su propuesta escénica, en la conectividad de su doble personaje con el público. Te deja frío, y no precisamente por sus escenas de casquería y Serie B, tan convincentemente confeccionadas, ni tampoco por esa endoscopia que él mismo se practica en directo, (impresionante), mientras entona una canción. El problema, creo, está en cierta inconexión textual, y en ese ritmo un tanto monótono y plano que no consigue romper, aún contando con escenas tan impactantes.

Quizás ese “correcto equilibrio entre humor y oscuridad” no esté tan equilibrado. Pienso que su retorcido personaje sólo consigue empatizar con el espectador en escasos momentos, ni siquiera en la escena, de bajo perfil cómico, del ventrílocuo lo consigue. Y en el humor se hace imprescindible provocar ese sentimiento.

Ahora bien, procurando ser justos, esta coproducción del FIOT es un trabajo serio. Y la propuesta de Diego Anido es muy válida, demostró ser un actor competente, con amplios registros, un hombre polifacético que entiende y trabaja el teatro desde una concepción de totalidad creativa, desde su complejidad global, y su búsqueda de nuevos lenguajes escénicos merece todos los apoyos.

Salud 

(Fotografías de José María de la Viña. Gracias)  






domingo, 13 de octubre de 2013

GRUPO CHÉVERE

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

PROSELITISMO ESCÉNICO
 (A propósito de “Eurozone” de Grupo Chévere)

SANTIAGO PAZOS


El Grupo Chévere hace teatro de riesgo, desde las barricadas, teatro para explicar su forma de hacer teatro, teatro realista para una sociedad que parece de ficción, teatro comprometido y proselitista que visten de sarcasmo y carcajada, teatro sobre temas serios y bien fundamentados que rozan lo panfletario. Al fin, teatro, puro teatro.

En “Eurozone” cabe todo eso y más, una clase maestra de doblaje cinematográfico en riguroso directo, la adaptación libérrima al teatro de algunas escenas de un guión de cine, “Reservoir Dogs” de Tarantino, las teorías política y económica para explicar, desde la crítica más ácida, la crisis financiera  y la liquidación del Estado de bienestar, etc. Todo desde el teatro de compromiso, y de la farsa, que ellos practican en todos sus espectáculos.

Su método de trabajo es la participación de todos sus componentes por igual, la colaboración creativa sin prejuicios ni apriorismos, bajo una dirección delegada, que más bien se ocupa de organizar que de marcar pautas, y punto negro, no resuelto tampoco en Eurozone, de sus espectáculos. Proceso asambleario en el que incluso dan cabida a las reflexiones de los futuros espectadores a través de Internet. Un método que les hace crecer como profesionales pero que provoca, desde mi punto de vista, desajustes innecesarios en el empaquetado final del producto. Un método que les obliga, o ellos parecen sentirse obligados, a explicar en escena todo el proceso de trabajo, como interpretando, al estilo de las muñecas rusas o de ¿seis personajes en busca de autor?, una obra dentro de otra obra.

En Eurozone podemos ver grandes hallazgos, como la escena del baile o la del cuarto de baño (genial), pero también otras de perfil bajo como la de Rato o la primera en la que aparece De Guindos desangrándose. Interesante, aunque no novedoso, la superposición de espacios de acción que realizan durante toda la obra y también las repeticiones textuales del final, que consiguen dejar un eco un tanto angustioso en el oído del espectador. Bueno el trabajo de los actores, aunque me quede con la impresión de que, a veces, dudan del papel que les ha tocado, o también puede ser que sea eso mismo lo que pretende que veamos.

En su conjunto, dejando a un lado los altibajos de intensidad en la acción y los cambios de ritmo no justificados con claridad, me gustó este trabajo de Chévere, heredero del sorprendente “Citizen”, por lo que dicen, por cómo lo dicen y porque, además, me gusta mucho su método de trabajo. Los desajustes, si quieren y les parecen tales, pueden corregirlos sin grandes dificultades.

El montaje es impactante, sin ninguna duda, para estos tiempos culturales del 21% de IVA. Son bastante temerarios, se nota que creen en lo que hacen y por eso espero que les vaya todo lo bonito que sea posible.

Salud



XOSÉ TOURIÑÁN

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

LA SOBREEXPOSICIÓN DE XOSÉ TOURIÑÁN
(A propósito de “Manolo Lojo”
en Sala Dublín)

SANTIAGO PAZOS



Todas las cadenas de televisión fagocitan al espectador, principalmente, y a sus estrellas más rutilantes también, de una forma exagerada y sin hacer, ni dejar hacer, la digestión conveniente. El caso de la TVG es chirriante, lo hicieron con Ana Kiro, con Juan Pardo, con Los Tonechos, y ahora lo están haciendo con Xosé Touriñán, en sus diversas facetas, sin ningún tipo de contemplaciones. Supongo que, en parte, él tiene mucho que ver en el asunto. Aprovecha la racha, no vaya a ser… Y esa sobreexposición populariza el producto, sin duda por méritos propios y reconocidos, pero también crea bastante animosidad, cansancio y cantidades ingentes de hartazgo.

Ayer en Carballo, aunque algunos podían ser desafectos en diversos grados como yo, predominaron los incondicionales. El Dublín agotó las entradas y tuvo que retirar las sillas para dar cabida a los muchos espectadores que lo vimos de pie. Tiene éxito, y muchos se mean de risa con sólo verlo aparecer con sus gafas de pasta y el pantalón ajustado como en los setenta, marcando paquete.


El Manolo Lojo que vimos ayer es el mismo que presentó hace años, con ligeras variantes, en el Bodegón O Pescador. Un personaje de la Galicia profunda que dice ser superhéroe, con los dejes típicos y tópicos del género, incluidos su geada, y su castrapo manido y resultón. Así gusta, encandila y sus seguidores no le perdonarían tampoco abandonar esos tics.

Touriñán es un humorista que se nos muestra cada vez más curtido, seguro, profesionalizado en lo suyo, hacer reír y provocar carcajadas a través de unas gesticulaciones, marca de la casa, como levantarse el paquete o atusarse el pelo, mientras se dirige al público, con azorada y picarona mirada.

Interactúa todo el tiempo, hace que el espectador se sienta importante, lo sitúa a su misma altura, e improvisa sin salirse un milímetro del guión. No permite que desvíes tu atención por miedo a perderte alguna ocurrencia más chispeante aún que la anterior. Conoce bien su papel, lo defiende bien y se muestra cómodo, gusta y se gusta.

Parece que, por ahora, la sebreexposición no le resta gancho y convicción. Aunque no sea mi deseo me temo que todo se andará. La historia siempre se repite. Ya nos empachamos de muchos otros antes, Paco Martínez Soria, Tony Leblanc, Chevy Chase o Jim Carrey, dejando a un lado las diferencias, son ejemplos bien claros.

Salud  


CAYETANO LLEDÓ

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

LA MAGIA POTAGIA DE CAYETANO LLEDÓ
 (A propósito de “O cabaret máxico”
en Cervexaría A Bombonera)

SANTIAGO PAZOS



Si la magia es el arte de realizar cosas en apariencia  extraordinarias por medio de trucos y juegos de manos, creo que Cayetano Lledó la practica en su manifestación más simplista. Si exceptuamos su maestría con las manos al manipular, con mucha limpieza y elegancia, unas bolas de cristal que se iluminaban, o cuando desde la mímica toca un piano imaginario, el resto de su espectáculo es una pantomima realizada a trompicones y con mucha suciedad en los movimientos.

Pienso que, quizás al ver tantos niños en la sala, cambió de espectáculo, porque de cabaret nada de nada, y se dedicó a hacer esa suerte de payasadas a las que muchos magos modernos nos tienen acostumbrados. Nada que ver, por supuesto, con la gracia de Tamariz o la exquisita elegancia de Jorge Blass.

Yo, ni fu ni fa, el público infantil encantado, y el resto del público entretenido. Me gustaría verlo en otra ocasión sin niños en la sala.

Salud

sábado, 12 de octubre de 2013

"André y Dorine", de Kulunka Teatro

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

DEL SILENCIO INCÓMODO A LA TERNURA
 (A propósito de “André y Dorine” de Kulunka Teatro)

SANTIAGO PAZOS
  



Al principio me incomodó el silencio, la falta del verbo, las inertes miradas. Fueron diez o quince minutos antes de que la ternura más humana inundase el auditorio del Pazo de Cultura de Carballo. Sabía, por algunas lecturas introductorias y por los comentarios de Carmen Castro y de los tres actores de Kulunka, en el Café con… de la tarde, que eso podía ocurrir, mas en el inicio de la representación dudé. Temí por el aburrimiento y el bostezo. ¿Y si mi capacidad empática y mi sensibilidad no estaban a la altura de toda esa gente, (170 funciones, incluyendo el Nepal), que comentaban, después de ver “André y Dorine”, cómo aquellas caras duras, aquellas máscaras, les habían transmitido sentimientos tan agridulces, tan humanos, tan vivos?



Y descubrí que sí, que por mucho que yo odie la sensiblería facilota y el empalago que produce, era capaz de sentir lo que por naturaleza aquellas máscaras tenían vetado. Kulunka lo pone fácil, emociona sin caer en la ñoñería sentimental, hace comprensible esa historia de amor sin necesidad de abrir la boca, sin decir palabra hasta el final en que una canción, que para mi entender sobraba, resume todo lo que el movimiento bien medido y el ilusionismo ya nos han contado.

Digo ilusionismo porque, una vez metidos en la historia, aquellas máscaras parece que perdieran su rigidez para agriar o dulcificar el gesto como si estuviesen hechas con la misma carne del cuerpo humano que las viste.

Eduardo Cárcamo, Garbiñe Insausti y José Dault

Me gustó la sencillez escenográfica. Facilita los muchos flash back, sobre los antecedentes, imprescindibles para entender lo que pasa. Me gustaron las máscaras, muy logradas, fabricadas por la actriz de la Compañía, Garbiñe Insausti. Me gustaron los actores, Garbiñe, José Dault y Eduardo Cárcamo, que dan vida a los diversos personajes dotándolos de personalidades bien diferenciadas, comedidos y austeros cuando lo fácil hubiese sido caer en la extravagancia. Y me parece buena la dirección de Iñaki Recarte, responsable directo de todos esos aciertos mencionados antes. Sin embargo no me gustó la música de Yayo Cáceres, imprescindible para el perfecto engranaje escénico, por mucho que tuviese una candidatura para los Premios Max, resultando escasa de matices para mi modesto entender.

Aunque la enfermedad de Alzheimer sea la excusa, el hilo conductor de la trama es el amor en todas sus manifestaciones, incluyendo el aburrimiento que produce cuando se gasta, o cuando ya raído escuece y ata. Lo expresa muy bien André Gorz en su “Carta a D”, escrita antes de suicidarse en compañía de su esposa Dorine, y referente principal del guión de “André y Dorine”: “Acabas de cumplir ochenta y dos años. Has encogido seis centímetros, sólo pesas cuarenta y cinco kilos, pero sigues siendo bella, elegante y deseable. Hace cincuenta y ocho años que vivimos juntos y te escribo para comprender lo que he vivido, lo que hemos vivido juntos, porque te amo más que nunca”.

Salud  

NELSON QUINTERO CÍA

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

LA UTOPÍA DE NELSON QUINTERO CÍA
(A propósito de “Microcabaré, caligrafías dun neno pequeno”
en A Barra Bar)

SANTIAGO PAZOS



Ni típico, ni tópico, Nelson Quintero se declara abiertamente utópico en un espectáculo denominado microcabaré, cercano a un género que sin esas primeras características se muestra descafeinado  y vacío.

El humor político, que en el fondo es lo que practica Quintero, obedece a otros registros y se necesitan muchas dosis de gracejo, sarcasmo e ironía, para practicarlo. En el cabaret puede funcionar, pero como un recurso más, no como monotema.

Lo que vimos ayer parecía más bien un ensayo general de un espectáculo en gestación y, por encima, la parte que nos tocó resultó ser la menos colorista, la menos graciosa y la menos trabajada.

Pienso que la obsesión de algunos artistas en mostrarse novedosos, diferentes, modernos y, acaso, casi geniales, provoca desajustes de este calibre y, también, para ser honestos, mucha incomprensión.

En su descarga diré que ni el espacio, ni la iluminación, ni la predisposición del público eran las más adecuadas.

Ahora bien, las utopías, todas, son un motor fundamental para crear, para crecer, para investigar y mejorar. Proceso en el que debe estar inmerso Quintero, porque no quiero creer que lo que nos mostró ayer reflejase lo mejor de esa utopía que está buscando.

Salud

RICARDO BARREIRO

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

RICARDO BARREIRO, EL APERCIBIDO
 (A propósito de “Somos a ostia!”
en Pub O’ Patacón)

SANTIAGO PAZOS



Como decíamos ayer de José Campanari, Ricardo Barreiro prefiere denominarse contador de historias y no monologuista. Es algo así como más académico, más serio, con estudios reglamentados. Ahora bien, sus semejanzas acaban ahí.

Las historias que cuenta Ricardo “rinchan” más, son más agudas y ásperas, aunque no desagradables. Hablar de pirolas, peras, condones, folleteos, y demás, ya no asusta a nadie. En ese aspecto se parece más a Avelino González.

Su manera de contar es muy natural, habla como lo haría en una reunión con sus amigos, con un estilo un tanto tribal y un lenguaje acastrapado cargado de ocurrencias que provocan la carcajada fácilmente. En esto no se diferencia nada de otros muchos del numeroso gremio de monologuistas al que dice no pertenecer. O yo, por lo menos, no advertí características personales que le confieran un plus de calidad.

Una pena, además, que esa naturalidad desbocada le haga contar como a saltos, perdiendo por momentos el discurso narrativo y mostrándose desigual.

Y aún así, con esos inconvenientes, consigue divertir a buena parte del público, en conjunto no defrauda. Quizás es que no esperábamos más.

Salud


viernes, 11 de octubre de 2013

JOSÉ CAMPANARI

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

LAS INQUIETUDES DE JOSÉ CAMPANARI
 (A propósito de “Para ser sinceros”
en Vinoteca La de Bur)

SANTIAGO PAZOS



Si entran en www.campanari.blogspot.com no les quedará ninguna duda de que José Campanari es un hombre inquieto. Actor y director teatral, escritor y, fundamentalmente, contador de historias. Así le gusta a él definir su disciplina para diferenciarse de monologuistas y cuentacuentos. Yo creo que las similitudes entre unos y otros son bastante más numerosas que las diferencias, pero tendríamos que organizar un seminario con especialistas del género para convenir unas conclusiones aceptables. El FIOT podría organizarlo para 2014 como actividad paralela.

Para Campanari, el contador de historias no interpreta ningún personaje, sino que es una persona que se encuentra con el público en un estado de consciencia escénica. Y fiel a esa premisa permanece sentado durante todo el espectáculo, ayudándose sólo de las manos para dar forma al espacio vacío, mientras mueve la cabeza de un lado a otro como vigilando las reacciones del público. Por momentos parece que interroga a algún espectador en concreto, quedándose en silencio por un tiempo calculado, reclamando atención y complicidad.

Su estilo de contar es descriptivo, pausado, un tanto monótono, sin dejar lugar a la improvisación. Ni siquiera ayer que estuvo a punto de inundarse la sala, por un problema técnico, abandonó su marcado guión, su historia con un principio y un final cerrados a cal y canto.

Y todo esto, así en conjunto, dificulta, desde mi punto de vista, la transmisión de sensaciones o sentimientos. Por ejemplo, esa inquietud que siente Campanari en el estómago, al inicio de “Para ser sinceros”, no nos llega como algo que podamos compartir y convierte al espectador en un mero figurante sin ningún tipo de protagonismo más allá de escuchar y reír cuando toca, si toca. Algo que sí me provocó bastante inquietud.

Salud  
  


lunes, 7 de octubre de 2013

CHÉVERE TEATRO

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

CHÉVERE TEATRO Y EL COLAPSO DEL SISTEMA
 (A propósito de “Ultranoite: o teatro máis alá do teatro”
en Mercado Municipal)

SANTIAGO PAZOS




“Tenemos que conseguir que los ricos sean cada vez más ricos para ver si así explotan de una vez”. Este planteamiento para el colapso del sistema resume, en su faceta más radical, la filosofía de trabajo con la que funciona “Ultranoite” de Chévere Teatro.

Pero hay mucho más, su propuesta no se reduce a una frase altisonante, hay muchos teatros dentro del teatro, su lectura cómica de la actualidad es un viaje sin retorno a ese esperpento tan cutre que nos ofrece las noticias de la mañana, día tras día.

Acompañados de buenos músicos en directo, al estilo de una revista musical, dieron un divertido repaso, en sus diversas acepciones, a políticos como Rajoy o Gallardón, desastres como los incendios en Galicia, la corrupción, la monarquía, o curiosidades sorprendentes como la del acertante millonario de la lotería que olvidó su boleto.

Su método de trabajo, coral y participativo, da frescura a su puesta en escena aunque también provoque algunos desajustes a ojos de espectadores quisquillosos como yo. Así, por ejemplo, el número de Rajoy me parece flojo, lo considero un personaje con una riqueza cómica mucho más amplia, el de las mascotas, quizás por poco incisivo, me pareció largo, y los desajustes de sonido en el bloque final del espectáculo, supongo que por problemas técnicos, impiden seguir las ácidas letras de las canciones con claridad.

Aspectos menores que, por otra parte, no empañaron el resultado final. Gustaron y divirtieron al numeroso público que acudió a la segunda planta del mercado municipal de Carballo, donde montaron su particular café-teatro a imagen de la censurada y cerrada Sala NASA.

Salud  

ALDAOLADO

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

POESÍA, MÚSICA Y PROSA CON ALDAOLADO
(A propósito de “Con 10 poemas por barba”
en Cafetería Valle Inclán)

SANTIAGO PAZOS




No hacen monólogos al estilo del Club de la Comedia, y tampoco lo necesitan para provocar las carcajadas de un público que las escucha deslumbrado, contagiado por las propias risas de las dos poetas. Lucía Aldao y Marta Lado están a otro nivel, cogen el aire entre las manos para liberarlo luego convertido en palabras que son más que palabras.

Se divierten, y nos divierten, contándonos anécdotas que, dicen ellas, son reales aunque a nosotros nos parezcan inventadas. Aventuras rocambolescas de jóvenes poetas que no viven la poesía sólo como “un cravo cravado no corazón”, para ellas es también como un juego cargado de sorpresas.

Y entre anécdotas y sorbos de cerveza van recitando sus poemas, subiendo un peldaño la sensibilidad del personal, intercalando algunas canciones que Lucía, acompañándose de una guitarra, canta en perfecto inglés. Trilingües, sin complejos, para defender mejor el idioma que cultivan de verdad, el gallego que algunos intentan enterrar.

Me gustaron sin ningún tipo de peros, como estos versos de Marta Lado en "casa atlántica, casa cabaret":

alugamos unha tarde dourada e a casa nova
saíunos pola boca
estaba alí todo o sol que nunca vira
repousando no bico das lousas


Salud  

domingo, 6 de octubre de 2013

AVELINO GONZÁLEZ

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

LA LENGUA TABERNARIA DE AVELINO GONZÁLEZ
 (A propósito de “Sereas e porcos e bicos de tornillo”
en Cafetería Colón)

SANTIAGO PAZOS



He de reconocer que, aunque me empacha un poco, Avelino González me gusta bastante. Su estilo tabernario, su histrionismo escatológico, las carcajadas que suelta como avergonzándose de su osadía, su desparpajo sobre el escenario, su irreverencia calculada con los espectadores que utiliza como conejillos de indias, su imparable verborrea, o su tremenda facilidad para saltar de un tema a otro sin perderse en el embrollo, son facetas que le confieren un estilo bien definido.

En algunos aspectos podríamos compararlo con otros monologuistas de renombre, sin embargo él tiene facultades propias que marcan cierta diferencia, como imprimir un ritmo de crucero a sus intervenciones del que no se aparta ni por un momento, sin paradas ni aceleraciones.

Tengo la impresión de que Avelino podría empezar hoy a contarte el viaje de vuelta desde Carballo a su casa y terminar dentro de una semana, después de narrarte dos vueltas al mundo, sin parar más que, de vez en cuando, para darle un sorbo a su falso gin-tonic. Y ayer hizo una buena demostración de ello.
Salud
     

OS REGUEIFEIROS DE XORNES

(FIOT 2013)
XXII FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

LA DIALÉCTICA COSIFICADA 
DE “OS REGUEIFEIROS DE XORNES”
 (A propósito de “Regueifas”
en Mesón A Cabaña)

SANTIAGO PAZOS




La regueifa, como tantas otras manifestaciones culturales y artísticas, puede ser considerada como parte del patrimonio inmaterial de la sociedad. Una dialéctica cosificada en riesgo de desaparición, motivado, en parte, por su escasa capacidad de evolución, de adaptación a los nuevos tiempos, y por la nula incorporación de sangre fresca que facilite su continuidad. A no ser que, poniéndonos en plan estupendo, busquemos similitudes con los enfrentamientos dialécticos de los raperos modernos, por citar un ejemplo. Un tema complejo que dejaremos para que investiguen gentes más competentes como antropólogos, estudiosos de las costumbres populares, lingüistas, o folkloristas.

Lo que nos atañe a nosotros es comentar la actuación de “Os regueifeiros de Xornes” incluida en la programación de A rúa dos contos. Suso y Antonio de Xornes , últimos ganadores del Premio Rosalía de Castro por su contribución a la conservación y promoción del gallego, no tuvieron ayer, desde mi punto de vista, su mejor día.

Me duele decirlo con esta crudeza, pero me aburrieron sobremanera. Parecían cansados, quizás por la edad, y más allá de las aceptadas y consabidas coletillas clásicas del género, se mostraron excesivamente repetitivos, sin ideas y sin muchos recursos para la improvisación. Una pena, porque son profesionales de amplio reconocimiento, y yo mismo he podido escucharlos en otras ocasiones demostrando mucha más chispa y picardía.
Salud