sábado, 24 de octubre de 2015

"PRESIDENTE", de Teatro do Morcego

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

EL DON DE LA OPORTUNIDAD
 (A propósito de “Presidente” de Teatro do Morcego)

SANTIAGO PAZOS



Ocurre a veces, salta la liebre cuando el cazador tiene la escopeta cargada y está en una posición idónea para disparar y cazar su presa. Ocurre a veces, también, que al cazador se le encasquilla el cartucho, o tropieza, o vaya usted a saber que calamidad puede pasar que la liebre salta y se escabulle vivita y coleando. Ocurre a veces que aun teniendo el don de la oportunidad, sin saber por qué, o por no saber hacerlo mejor, vamos y la pifiamos. Algo así pasó ayer en Carballo con “Presidente” de Teatro do Morcego.

El tema, la manipulación política, es oportuno para el momento socio-político que vivimos en España. Está bastante bien escrito, con escenas cómicas construidas por Xosé L. Prieto con mucha inteligencia, con sus dosis de acidez, crítica, sarcasmo y referencias suficientes para situarnos cómodamente en la realidad actual, con políticos y otros personajes bien esquematizados, arquetipos de gente con ideologías y comportamientos que nos resultan familiares y fácilmente reconocibles.

El montaje escénico es pobre, pero no importa porque su influencia sobre la trama general, y sobre las distintas escenas, no es definitiva. El único elemento cuya presencia es imprescindible por ser complementario a la acción es la pantalla de vídeo, el resto no tiene importancia, la desnudez escenográfica ni añade ni resta credibilidad.

Sin embargo, acurre lo más inesperado, el director no aparece y los actores no están al completo, una parte de ellos se quedaron en sus casas, posiblemente viendo algún programa de la TVG. Sí, vemos la mitad de Celso Parada y un cuarto de Federico Pérez, César Goldi, Iolanda Muiños y Merce Castro, pero con eso no llega ni para un cuarto de hora de interpretación.

Faltan registros, nervio, agilidad, ritmo. Falta interpretación, gestos, movimientos, naturalidad, verdad, o lo que Celso llama mentiras con permiso. Y claro, pasa que los personajes huérfanos desaparecen del escenario y el público mira el reloj y bosteza deseando abandonar cuanto antes ese vacío.

Una pena, ya digo, ocurre a veces.       

Salud



  

lunes, 19 de octubre de 2015

CONSTELACIONES

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

VARIACIONES PARA UN ERROR
(A propósito de “Constelaciones” de Kendosan Producciones)

SANTIAGO PAZOS



Si pudiésemos volver atrás y corregir lo que salió mal, guiándonos por la apreciación y la valoración que en cada momento hagamos de lo que hemos vivido, estaríamos permanentemente corrigiendo unos errores a los que inevitablemente sucederían otros errores que a su vez necesitarían de nuevas correcciones. Todo lo contrario del eterno retorno, porque en esas variaciones viviríamos experiencias totalmente distintas, o ligeramente distintas, según tengamos en cuenta lo acontecido, lo que pudo acontecer y lo que evitamos que aconteciese.

Pero “Tú no puedes volver atrás…”, como decía José Agustín Goytisolo en “Palabras para Julia”. No podemos volver atrás, porque si yo pudiese, si fuese posible, volvería a ver por primera vez “Constelaciones” para comprobar si mi estado de ánimo influyó de algún modo negativo en el recuerdo que conservo de esa experiencia.



Volvería sin dudarlo porque me gustaría sentir el entusiasmo que los actores protagonistas, y productores de esta obra, Inma Cuesta y Fran Calvo, transmiten cuando hablan de su proyecto. Noto que debí de perderme algo en una representación que se me antojó fría, maquinal, baja de pasiones, minimalista en lo corporal y en la presentación escenográfica.

Sí, hubo momentos de tensión, de ternura, de violencia, de ironías, de equívocos, de tristeza y superación, de amor y desesperación, y sin embargo no me engancharon. Me quedé con la impresión de que en ese cuadrilátero los púgiles hacían posturas de salón, bonitas para la galería pero sin sudor, sin sangre. 


Me faltó algo y no fue el texto de Nick Payne, inteligente y profundo, quirúrgico en esa disección que hace de una relación de pareja donde el amor es solo una parte más de lo que el azar trae a nuestras vidas, expositivo en las diversas posibilidades que tenemos para alterar el curso del destino, y clarificador al mostrarnos que nuestras decisiones no son casi nunca definitivas.

Ya digo, insisto, volvería a verla y les recomiendo que, si tienen ocasión, hagan lo mismo. Volvería porque me gustaría comprobar si me faltó algo a mí, o me escatimaron algo ellos.



Salud



  

domingo, 18 de octubre de 2015

BLANCA PORTILLO

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

HUMANA, DEMASIADO HUMANA
 (A propósito de “El testamento de María” de Blanca Portillo)

SANTIAGO PAZOS



Así, parafraseando a Nietzsche,  “humana, demasiado humana” es la madre de Jesús, (del que no se puede nombrar), que Colm Tóibín nos describe en “El testamento de María”. Un personaje despechado que viene a contarnos su verdad sobre unos acontecimientos cuya historia ha sido alterada conscientemente para beneficiar un movimiento religioso que ha secuestrado a su hijo y alterado su papel de madre, una revolución en la que ella no cree, rompiendo definitivamente con esa imagen sagrada que han construido para fieles y creyentes. 


Personalmente disfruto más con la descabellada y divertida versión que sobre los últimos días de Jesús nos cuenta Mijaíl Bulgákof en “El maestro y Margarita”, o con la descacharrante “Vida de Brian”. Nada que ver con esta versión de Tóibín, con la Virgen como protagonista, que pretende ser seria, y sin duda más verídica y fiel a cómo pudo ser en realidad. Como todo lo que conocemos de esa realidad son referencias de referencias y manipulaciones interesadas es posible que esta teatralización sea bastante fidedigna. Quizás tanto como cualquiera de los evangelios. Y si no lo es, tampoco pasa nada, porque lo importante para nosotros es que funcione como espectáculo y visto lo visto parece que cumple muy bien con su cometido.


Y sin embargo, casi sagrada se nos mostró ayer Blanca Portillo, una actriz grande, enorme y convincente que arrancó “bravos”, “bravísimos” y aplausos como hacía tiempo que no se oían en el Pazo da cultura de Carballo.


Podríamos señalar, si nos empeñamos en ello, algunos defectos y aun así estaríamos ante una obra de arte completa, admirable por el revelador texto, por la ajustada dirección de Agustí Villaronga, por la inteligente y funcional escenografía del gran Frederic Amat, por la iluminación naturalista de Josep María Civit, por el reversible vestuario de Mercé Paloma, etc. etc.


Y finalmente, por Blanca Portillo, midiendo bien los tiempos, marcando las pausas y los silencios, ajustando los espacios, utilizando en beneficio del espectáculo cada rincón del escenario, cada elemento escenográfico, sobrecogedora, intensa, dialogante, titubeante, arrebatada, segura de que cada palabra es entendida, cada matiz diferenciado y cada movimiento acompasado y vigilado por la atención del público.


Impresionante en muchos momentos, como cuando en las Bodas de Canaan esparce la fruta, arrojándola con rabia, sobre una mesa que más parece un altar, o cuando se asea con las piernas abiertas sobre aquel pozo tan conseguido, y también tuvo, porque no decirlo, sus momentos valle, de transición, de relajación para continuar con su particular guerra y completar ese largo monólogo que a nadie pudo dejar impasible.


Un lujo para los que la vimos ayer, un lujo para el FIOT y para Carballo, y un lujo para el teatro español poder contar con actrices de este fuste. Y ahora, insisto, podíamos buscar algunos defectillos, pero ¿a quién le importan? A mi desde luego no.

Salud



  

sábado, 17 de octubre de 2015

LOS NADADORES NOCTURNOS

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

CUANDO NINGÚN SENTIMIENTO NOS ES AJENO
 (A propósito de “Los nadadores nocturnos” de Draft.inn)

SANTIAGO PAZOS


De niño fantaseaba con la posibilidad de que nadie más en el mundo podía tener los sentimientos que yo tenía, que nadie disfrutaba o sufría como yo lo hacía, que sólo yo era dueño de esa sensibilidad especial imprescindible para captar tanto la belleza como la fealdad que me rodeaba y únicamente yo era capaz de diferenciarlas.

Obviamente era una fantasía sin ningún tipo de fundamento, porque todas las personas, incluidas las más viles y las más ignorantes, tienen la capacidad de amar y, por tanto, también de odiar. Es decir, tienen sentimientos y unos códigos de comportamiento en los que la sensibilidad, más o menos sofisticada, influye de algún modo en su conducta. 


Por lo general son aspectos de la condición humana que se reservan para la esfera individual, los círculos familiares o las amistades más cercanas, sin embargo hay momentos de crisis económica y política que provocan procesos de cambio social en que las emociones personales confluyen y crean estados generalizados de desasosiego.

Esto es a grandes rasgos lo que José Manuel Mora nos cuenta en “Los nadadores nocturnos”, a través de un texto poético cargado de dramatismo que intenta resumir las experiencias de tantas vidas rotas, de tantos fracasos personales y colectivos, de tantos amores y desamores, de tantos ideales corrompidos, de tantas ansiedades y neurosis mal canalizadas y, en definitiva, de tanta búsqueda desesperada por una salvación honrosa aunque parezca descabellada la puerta de salida elegida.



En ese paisaje desolado, y desolador, ya no quedan personajes enteros en los que fijarse, nos hemos convertido en seres humanos miserables que se comen su propia mierda, y por eso es necesario un sacrificio colectivo, un coctel incendiario que lo purifique todo para poder seguir respirando, una revolución que traiga el germen de una nueva sociedad, aunque toda revolución acabe por ser sistematizada.

Ese denso y descarnado discurso requiere de una complicada y novedosa dramaturgia para que el espectador, aunque no sin dificultad, pueda asimilarlo. Y es ahí donde la colaboración del autor (José Manuel Mora) y la directora (Carlota Ferrer), cuyo trabajo es el pilar fundamental sobre el que se sostiene todo el engranaje teatral, ha resultado definitiva para poder ofrecernos un espectáculo completo en el que todas las disciplinas escénicas son tratadas con esmero.

La interpretación y la expresión corporal son magníficas, con Joaquín Hinojosa a la cabeza, como maestro de ceremonias, y con Alberto Jo Lee, Cristina Subirats, Jorge Machín, Ricardo Santana, Paloma Díaz y Esther Ortega. El diseño audiovisual sugerente y la selección musical acertada. La colorista y muy bien iluminada escenografía es funcional y estéticamente sugestiva. La caracterización de los personajes, poliédricos, difíciles, es muy inteligente y creíble. Y las coreografías, la puesta en escena y la dirección, muy medida y fuertemente marcada por Carlota Ferrer.

Todo en su sitio y al servicio del espectáculo. Y aun reconociendo la dificultad que tienen este tipo de obras tan singulares no aprecié desajustes importantes. Una pena que los problemas de sonido, sobre todo al principio, dificultasen la comprensión de alguna parte del texto, aspecto que no considero que sea achacable a la propia obra. Bien, muy bien.


Salud



  

viernes, 16 de octubre de 2015

A RÚA DOS CONTOS (3 y fin) FIOT 2015

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS (3)

¡VIVA EL ESPECTÁCULO!

SANTIAGO PAZOS

Juancállate de Pez en raya 

¡Viva el espectáculo! Es lo que se me ocurre decir después de ver a Joan Estrader de Pez en Raya con “Mr. Kebab” en la segunda sesión doble del Mercado Municipal. Con Bowie de banda sonora, como yo ahora mismo para recordar mejor, demuestra que aún se puede estar sobre un escenario arrancando carcajadas al público con elegancia y sin la obligación de ser condescendiente. Domina el tiempo y el ritmo, capta tu atención y te va envolviendo con sus juegos de magia y de palabras hasta casi el final en el que te despierta y malévolo, dejándote clavado, te recuerda que el único artista que hay en la sala es él. Bien, muy bien.

Boneca Lareta


A continuación vimos a Boneca Lareta (Xabier Deive y Luís Iglesia) con “Filosolfando”, una historia musicada o, mejor dicho, unos números musicales con una historia incorporada que escuchamos estos días como si de un eco se tratase en otros monólogos. A saber, el gallego es un ser con unas características tan definidas, por graciosas, únicas y extravagantes, que se ha convertido en un esquema, en una caricatura reconocida y reconocible en cualquier parte del mundo. No están mal, son muy Luar aunque critiquen el “gallosismo”. Estarán de acuerdo conmigo en que tanto mirarse el (cochambroso) ombligo es un poco cansino.

Federico Pérez


La noche anterior acudí a escuchar a Federico Pérez en la Cervexaría A Bombonera con “Federico Pérez está no mundo porque ten que haber de todo”. Es un actor que me gusta en ese programa de la Tvg que se llama “Era visto”, pero como monologuista deja bastante que desear, más Galloso, más Luar, más gallegos indecisos y muchos más me cago en tal.
Os Revenidos


Lo siento, no fui a ver a Os Revenidos en la Cervexaría Dublín, pero tengo que señalar que los comentarios que de ellos me hizo el profesor De la Viña fueron muy buenos.

Avelino González


Sí acudí a la Cafetería Valle Inclán a escuchar a Avelino González con “Encomendados a San Záfate” y aunque le noté más flojo que otras veces, no defraudó. Su estilo tabernario, su histrionismo escatológico, las carcajadas que suelta como avergonzándose de su osadía, su desparpajo sobre el escenario, su irreverencia calculada, su imparable verborrea, o su tremenda facilidad para saltar de un tema a otro sin perderse en el embrollo, son facetas que le confieren un estilo bien definido.

Pedro Brandariz, Isabel Risco y Fran Rei


En el Bulevar Musicafé actuaron Os sete magníficos máis un: Fran Rei, Pedro Brandariz e Isabel Risco con “Falar sen cancelas”, un popurrí de intervenciones individuales ya vistas en A rúa dos contos, en el caso de Isabel por tercera vez, y un número colectivo que presentaron como primicia y que necesita de rodaje y ajustes para que funcione bien.

Oswaldo Digón


Oswaldo Digón con “Historias do límbico” convenció al público del Pub O’ Patacón con un monólogo en el que las anécdotas cercanas y familiares nos hacen a todos protagonistas.

Quico Cadaval


Y para terminar y no acabar nunca, si él quisiese,  el número uno cerró las actividades de A rúa dos contos 2015 en el Bar la Barra. Y digo que es el mejor porque tiene conocimientos e historias para dar y tomar sin aburrir, porque va creando mitómanos en cada actuación, porque es un poco más iconoclasta que la última vez que le vimos, porque es el más grande narrador de historias que se dedica al monólogo, porque citó algunos acontecimientos de los que en algún modo yo fui protagonista, o parte, o un trocito de esas historias, porque nunca me canso de escucharle y siempre me sorprende, porque es Quico Cadaval y no hay otro igual.
Insisto en algunos comentarios que hacía  para otro artículo hace unos años: Quico es un maestro, una tesis doctoral animada. Hay que ir a verle con la misma atención que se iría a una clase magistral. Es un torrente de anécdotas, de cultura popular, y también de cultura culta y exquisita. Narra con el estilo de los grandes pensadores, como un filósofo o un geógrafo del comportamiento humano. Nada es superfluo en su discurso. Y sus silencios, mientras se acaricia la barba o se atusa el pelo, te dejan flotando en el aire del suspense con la boca abierta porque nunca sabes a qué nuevo viaje te va a convidar, ni qué lugares o paisajes te va a describir con la minuciosidad de un cartógrafo experto.

¡¡¡ Viva el espectáculo !!!



Salud  


martes, 13 de octubre de 2015

PAULA QUINTANA

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

EL TEATRO EN SOLEDAD / BUSCANDO A PAULA
(A propósito de “Latente” de Paula Quintana)

SANTIAGO PAZOS


Decíamos ayer, en referencia a Chapitô, que era teatro en estado puro porque sólo con la interpretación gestual podían contárnoslo todo. En el caso de Paula Quintana tenemos que añadir a lo anterior un elemento que lo hace más difícil si cabe, no tiene un compañero al que agarrarse, está sola ante un público que desconoce. No es teatro en soledad porque ese público inerte y observador motiva y transforma con su mirada lo que ocurre sobre el escenario, pero podríamos llamarlo así.

En realidad, ese personaje que estamos viendo se mueve por unos impulsos que brotan de su interior. Obedece a una necesidad tal de expresarse, de contar su historia única, que si el público desapareciese la acción seguiría su curso por propia inercia, empujado por una voluntad que sobrepasa la intencionalidad del cuerpo que ejecuta esa acción. “Yo no quiero ser astronauta, no necesito ser astronauta” dice, pero de alguna manera, la energía que la mueve procede de ese cosmos que nos rodea.

Paula busca a Paula. La búsqueda del yo interior es un viaje al que se nos invita desde la poesía de un cuerpo en movimiento y algunos dilemas existenciales que proceden de cierta ingenuidad escondida. Paula es uno de esos seres hermosos que al cruzarte con ellos notas a tu alrededor como un halo de energía creativa que inunda el espacio que te rodea.

Primero vemos a la bailarina flamenca ofrecernos un taconeo potente, seguro y lleno de fuerza, y sin darnos casi cuenta observamos que esa danza ha tornado contemporánea y sus movimientos abstractos denotan dudas, como si de la armonía pasásemos al descontrol más desasosegante. Las formas, las figuras que su cuerpo va formando tienen una belleza que captan nuestra atención sin que tengamos que hacer ningún esfuerzo de comprensión que vaya más allá de la pureza del sentimiento.

Luego vienen las preguntas, el discurso que habla de comportamientos propios y ajenos que nos satisfacen o nos disgustan, la reflexión en alta voz para, escuchándonos a nosotros mismos, convencernos de que no erramos. Y en medio más taconeo y más brazos que son alas y más movimientos que nos liberan o nos encojen el alma.

Paula trabaja desde la sensibilidad artística, desde la búsqueda de ese yo que necesita ser bello por dentro para conseguir serlo también por fuera, y el espectador debe mirarla y escucharla desde un estado semejante. Su planteamiento vital es razonado, intimista, como lo es la música de Juan Antonio Simarro, prosaico como los textos de Carlos Pedrós, y poético como el movimiento de su cuerpo. Bien, muy bien.



Salud



  

lunes, 12 de octubre de 2015

COMPANHIA DO CHAPITÔ

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

¡¡¡NI SIQUIERA UNA SILLA!!!
(A propósito de “Édipo” de Companhia do Chapitô)

SANTIAGO PAZOS





Ni una silla, ni tan siquiera el telón, ni nada más que el propio cuerpo en movimiento y la voz para contarnos, con todo tipo de detalles, un drama clásico como el de Edipo en clave de comedia. El drama es comedia, dicen ellos.

Puro teatro, cuerpo a cuerpo, sudor y carne, digo yo. Sus códigos son universales, el texto se convierte en un elemento secundario. Y por eso, quizás tenga razón mi amigo Farruco al señalar que en vez de utilizar la versión en castellano pudieron mantener la portuguesa. Claro que, aunque fuese en chino, los cuerpos en movimiento lo decían todo. Ahora sí, no olvidemos que aunque el texto pase a un segundo plano no deja de tener su importancia porque ellos no hacen mimo, necesitan de la palabra para que la historia que narran sea totalmente comprendida



Con esa magnífica interpretación gestual asistimos a un parto hiperrealista, vimos a una oveja trasquilar el pelo a una montaña, sentimos la tempestad y el viento en el costado, oímos el relinchar de los caballos, los gemidos del sexo y las últimas voluntades de un muerto, nos asustamos con esfinges monstruosas y transformamos una tragedia en un cuento divertido que, entre sonrisas cómplices y algunas carcajadas, nos recuerda que nunca podremos escapar a nuestro destino.


Para este montaje, Jorge Cruz, Nádia Santos y Tiago Viegas, bajo la dirección de John Mowat, repiten algunas claves que ya conocíamos, (a Chapitô ya los vimos en Carballo con “O grande criador” y “A tempestade”, y en las dos ocasiones sorprendieron y gustaron), como esa mirada desafectada y tan personal que tienen sobre los clásicos, o su tendencia al minimalismo escenográfico, total en Edipo. Y como en aquellas dos ocasiones demostraron que, sin ni siquiera una silla, son capaces de utilizar y llenar los espacios, así como distribuir los tiempos, con inteligencia.

Creo que se merecen un notable y sonoro aplauso y espero que repitan porque sus propuestas son siempre novedosas y sorprendentes.


Salud



  

domingo, 11 de octubre de 2015

JUANITA CALAMIDAD

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

EL CAMPO SIN CAMPO
 (A propósito de “Juanita Calamidad” de Chirigóticas)

SANTIAGO PAZOS


“El campo sin campo, la piscina sin agua”… Y siguen las contradicciones de un musical que no parece, o no quiere ser, un musical, de una comedia que más bien parece un drama, de un triste drama que nos venden como una comedia, de una indefinición formal, de un estilo sin estilo que transporta, incluyéndolo de un modo subyacente, un “superado” mensaje que nos retrotrae al siglo XIX.

A saber, la mujer tiene un reloj que marca una hora inexorable en la que la llamada de la maternidad ha de ser escuchada so pena de condenarse para siempre a la soledad, el descuido y la perdición. Claro que ese mensaje transmitido a través de unos textos y unas acciones que provocan el ¡ji, ji, ji! y el ¡ja, ja ja! pierde gravedad para no comprometerse en exceso dejando, eso sí, el tufillo a rancio.
Y si dejamos a un lado el debate, que yo consideraba bastante superado, sobre la supremacía de los aspectos biológicos sobre las influencias socioculturales en el comportamiento humano, o el avance de las teorías creacionistas en el mundo y que la religión puntúe en el currículo académico, y nos centramos en lo estrictamente teatral, hay que señalar que la falta de dirección permite a las actrices campar a sus anchas sin orden ni concierto en buena parte de la representación.

Lo bueno, unas actrices bastante osadas, en el buen sentido, cuando cantan a capela, sin perder ni la entonación ni el ritmo, en una variedad de estilos que va de la chirigota a la ranchera, incluyendo un interesante rap con el fondo musical de “Pasa la vida” de Pata Negra. Y poco más…

Salud



viernes, 9 de octubre de 2015

EXPOSICIÓN: VERSIÓN ORIXINAL

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

EXPOSICIÓN

VERSIÓN ORIXINAL
(PAZO DA CULTURA- ANDAR 1- CARBALLO)

SANTIAGO PAZOS


Eva Facal 

La inauguración de “Versión orixinal” se convirtió ayer en un acto cultural de primera magnitud por varios motivos: la instalación en la que las obras de Eva Facal, Laura Tova y Mon Lendoiro dialogan es artísticamente de primer nivel, Paco Souto recita los versos propios y ajenos con una profundidad difícil de alcanzar, y porque la exposición está incluida dentro de la programación de uno de los mejores, sino el mejor, festival de teatro que se puede ver en España en Municipios de igual, e incluso mayor, magnitud.

Laura Tova


La transformación que han hecho de la sala de exposiciones para adaptarla conceptualmente a su mundo estético es llamativa y expectante. Desde la misma entrada hasta el interior, donde las referencias minimalistas y la sensación de recogimiento imperan sobre otros aspectos formales como son los estilos tan marcados y diferentes de los tres artistas, se nos invita a una conversación pausada y reflexiva sobre la concepción de la obra de arte como algo más que un objeto matérico.

Mon Lendoiro


La posibilidad de ver esas obras juntas, como en una pequeña capilla, nos permite confrontar y descubrir coincidencias y contrastes que por separado nos sería imposible de observar con tanta claridad. Además, la cercanía del arte contemporáneo con el arte religioso, en su presentación, no tanto en su temática, se hace muy patente en esta instalación. 


Mis felicitaciones para los tres artistas, para la organización, para el FIOT, y para el pueblo de Carballo por albergar una muestra de nivel tan considerable.
Y mi recomendación para que acudan a visitarla sin dudarlo.



Salud  

A RÚA DOS CONTOS (2) FIOT 2015

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS (2)

TODAS LAS RISAS

SANTIAGO PAZOS

En la primera lección de la Escuela del espectador hablamos de la comedia y de qué nos reímos hoy en día. El maestro Camilo Franco se mostró bastante exhaustivo intentando acotar las muchas facetas de un tema tan amplio. Hablamos de códigos, de complicidades intelectuales, de anormalidad y rarezas, de arquetipos, crueldades y tontos, de contextos, de argumentos, de ironías, etc. etc. 



Reseño esa clase/tertulia por méritos propios, recomendando asistir a las siguientes sesiones, y también porque me ayuda a comentar la doble sesión que, dentro de la programación de A rúa dos contos, pudimos ver el domingo pasado en el Mercado municipal. Dos espectáculos cómicos a los que no les unían nada más que la risa y las circunstancias propias de la programación. Todo lo demás, su estilo, su motivación, su temática, su manera de enfrentarse con el público, su concepción del espectáculo, era radicalmente distinto.

Y he de decir que seguramente en esa diferencia residía el interés de verlos en una sesión continua. Quizás resultó tan interesante la función porque de ese modo pudimos encontrarnos con todas las risas. Aclaro, olvidé preguntar a Camilo si todas las risas pueden ser consideradas iguales o cuántos tipos de risas hay.



Félix Albo con “El pueblo de los mellados” provocó muchas risas agradecidas, relajadas, necesarias, como para abrir boca. Su historia estaba muy bien tramada, con todos los ingredientes de un monólogo inteligente. Y sin embargo su estilo reposado, su ritmo y su cadencia, me parecieron más adecuados para una lectura que para una representación teatral. Es decir, pudo hacerlo mediante una retransmisión radiofónica y hubiese conseguido los mismos resultados.



Por otra parte, Mofa & Befa con “Sempre ao lonxe”, consiguieron arrancar risas animosas y, por momentos, algunas carcajadas desenfrenadas. Hacen un humor bastante complejo donde los mensajes que subyacen bajo el sarcasmo y el esperpento no siempre son entendidos con facilidad. Además, los distintos grados de intensidad en el desarrollo de las parodias que representan provocan que el público deambule entre zonas de calor y de frío haciéndole difícil de digerir el espectáculo como un todo compacto. Yo considero que son geniales aún en las zonas más oscuras de su discurso cadavalesco.



Salud  

miércoles, 7 de octubre de 2015

A RÚA DOS CONTOS (1) FIOT 2015

(FIOT 2015)
XXIV FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS (1)

DE TODO UN POCO

SANTIAGO PAZOS


Diseños de Gende Estudio para A Rúa dos contos 


- ¿A qué te dedicas? ¿Qué haces?
- De todo un poco.
La pregunta se la hizo Antón Coucheiro a José Antonio, uno de esos fieles espectadores del fiot que son obligados a colaborar con el cazador, sí o sí.
Cuando terminó su cameo y fue sustituido por otro incauto, José Antonio abandonó el espectáculo no por pánico escénico si no porque las improvisaciones de Coucheiro, en el Mesón A Cabaña con “Múltiple”, escaseaban de chispa, gancho y comicidad. Me parece que necesita de algunos aderezos más para brillar como lo hizo el año pasado con “Psicópata”.
Paula Carballeira

Otra historia muy distinta escuchamos en la Cafetería Colón. La Xograresa Paula Carballeira no necesita más mimbres que los de su cuerpo enjuto, ese desparpajo natural, y una narrativa que te va envolviendo, enredando poco a poco, casi sin enterarte, para no soltarte hasta cuando ella dice que se acabó. Su lugar está entre los grandes, a la altura de Celso o Cándido.

Chansón Mor món


Esa misma noche hubo más. Yo pecador me confieso. No asistí al espectáculo de Pepo Suevos en la Cervexaría A Boa Estrela, ni al de Chansón Mor Món, al día siguiente, en A Barra Bar. De los dos me llegaron buenos comentarios y algunas reservas, pero como yo no vi nada, me callo y pido disculpas por no ir para poder contarlo. Tampoco vi Os Quinquilláns. ¡Qué mágoa!

Daboapipa


Sí acudí al Bodegón O Pescador a escuchar a Daboapipa con “Historias de vida, amor, guerra e case norte”, un espectáculo en el estilo gallego más tradicional, mucha sensiblería y muchas lágrimas mil veces derramadas. Bueno……Todo muy reconocible. Y también vi a Manuel de Eva en la Cervexaría Ágora. Lo suyo son historias al natural, como te las contaría el amigo más gracioso en una sesión de taberna. Me divertí. ¿Qué más se puede pedir?


Salud